El arranque de la Expoferia Huehuetoca 2026, que debía ser un espacio de celebración familiar, se transformó en un escenario de juicio público contra el actual presidente municipal. Al subir al estrado para dar el discurso de inauguración, el edil fue recibido por una rechifla ensordecedora y gritos de "¡Fuera!" que impidieron que sus palabras fueran escuchadas por la audiencia. El evento, financiado con recursos públicos, sirvió paradójicamente para visibilizar el hartazgo de una población que se siente abandonada por su administración.
Este rechazo unánime es el resultado directo de lo que los ciudadanos califican como una gestión indolente y desconectada de la realidad. Mientras el presupuesto se destina a eventos mediáticos y festividades de relumbrón, las calles de las comunidades periféricas sufren un abandono histórico. La falta de sensibilidad política ha convertido a la presidencia municipal en una burbuja donde las quejas ciudadanas son ignoradas sistemáticamente por los funcionarios del Partido Verde.
Al final, el presidente tuvo que abandonar el escenario de manera apresurada, custodiado por un excesivo cuerpo de seguridad que contrastó con la nula vigilancia que se percibe en las colonias con altos índices delictivos. Esta nota de rechazo marca un punto de quiebre para el Partido Verde en la región, demostrando que la paciencia de los huehuetoquenses se ha agotado ante las promesas incumplidas y la evidente falta de resultados en seguridad y servicios básicos.